martes, 8 de marzo de 2011

The show must go on

Nadie se baña dos veces en el mismo río, ya que en cada baño el agua es distinta... y la persona también.
Me he tomado la libertad de comenzar esta nueva etapa, que espero más continua que la anterior, de mis opiniones en este blog versionando al filósofo Heráclito en una de las ideas que refleja que vivimos en un continuo cambio.
No cabe duda de que desde mi última, y casi única entrada, las cosas y personas que conforman mi entorno no son las mismas y algunos de los que me rodean, y tienen a bien leer esto, si miran hacia atrás es probable que no se reconozcan o incluso que se sonrían al ver reflejado ese recuerdo. O bien la vida nos lleva, que es lo que sucede en la mayoría de los casos, o la llevamos nosotros lo que requiere una buena dosis de voluntad y una gran parte de coraje.
Hay cosas que aunque no sean iguales sí se ocurren de forma cíclica, ahora llegamos a uno de esos momentos donde La Cuaresma se prepara para repetir su ritual, y Cuaresma es una palabra que para un cofrade y costalero encierra un conjunto de acepciones que no encontramos recojidas en ningún diccionario pero que están llenas de significado. Pero la cuestión es sí el incienso nos olerá igual que en años anteriores, si el costal te caerá como siempre o si los ensayos no han cambiado. Quizás haya marchas que no vuelvas a oir debajo de un paso o no compartirás tertulias con las mismas personas alardeando de nuestras virtudes y magnificando los errores de los demás (como siempre).
Espero emocionarme al oir el rachear de unas zapatillas al andar por una rampa, el sonido de un tambor, un cambio de paso mandado a tiempo o la cerveza del ensayo con unos amigos, pero si no algo nuevo sentiremos.
Dichosos de aquellos que sepan cuales van a ser sus sensaciones, pero más dichosos los que estén dispuestos a tener nuevas, aunque se arriesguen a que estás no lleguen a cubrir sus espectativas si por casualidad se superan, el riesgo habrá merecido la pena.
Quizás nos cueste planchar el costal o quizás no, tal vez nos cueste echar el primer izquierdo o tal vez no, o a lo mejor el redoble de este año no suene igual o a lo mejor sí. Lo afrontaremos todo con una sonrisa, seguiremos adelante con él. Con el show. El show debe continuar.